Sobre la estupidez en la fiesta de año nuevo

febrero 8, 2008

Es 31 de Diciembre y se aproxima la hora 0:00 que dará inicio a un nuevo año. Algunos, festejando, esperan ansiosos el lanzamiento de los fuegos artificiales mientras otros llegan apurados a sus casas en sus autos cargados con bebidas alcohólicas. Cinco, cuatro, tres, dos, uno… ¡Feliz año nuevo! El cielo se ilumina con muchos colores que caen en conjunto para apagarse momentos antes de caer a tierra. La gente grita emocionada los minutos que dura el espectáculo. Luego se acaban los gritos y todos aplauden en agradecimiento de la función. Ahora comienza la fiesta…

Un ambiente similar se repite año tras año. Risas, música, brindis, es un ambiente muy agradable, eso no está en discusión. A simple vista parece que no hay nada objetable en esta fiesta. No obstante, le invito a examinarle más detenidamente, pues sólo de esta manera podemos hallar la verdad de las cosas.

Una fiesta es, en esencia, un momento de disfrute. Esto no tiene nada de malo, siempre y cuando no se realize de manera inadecuada. Un ejemplo de manera inadecuada es el derroche, el despilfarro, y es precisamente esto lo que le critico a la fiesta de año nuevo. Sin embargo, no me referiré al gasto individual, sino al descomunal gasto producto de los célebres espectáculos pirotécnicos, gasto que es financiado por la institución que se supone debe dar el ejemplo tomando sabias decisiones: las municipalidades. ¿Cuánto gastaron algunas de ellas para celebrar la llegada del 2008?

Tal es el superlativo gasto que se realiza en honores de algo tan abstracto y arbitrario como el año. Y nótese que no se incluyeron los gastos de importantes comunas con importantes espectáculos pirotécnicos, como la comuna de Santiago (torre Entel) y Las Condes (cerro Calán). Mas lo que realmente me indigna es ser consciente -seguramente al igual que usted- de que cada año los espectáculos son mejores; más atractivos, más duraderos, mejores diseños, etcétera. En otras palabras, somos conscientes de que cada año nuestro dinero es quemado en el cielo en mayores cantidades. ¿Tan pequeño les parece a las municipalidades el gasto que pretenden seguir aumentándolo?

Me parece que sería muchísimo mejor disminuir los astronómicos presupuestos y mantenerlos ahí, sin volverlos a aumentar futuramente. De tal modo podríamos utilizar lo ahorrado para satisfacer necesidades sociales básicas, como el mejoramiento de la salud pública, la instauración de energías limpias, el mejoramiento de la educación, el asunto de la vivienda, etcétera. Solo imagine cuántas cosas que hoy tanto nuestro país como el mundo necesitan estarían desarrolladas, o quizá, en el mejor de los casos, satisfechas.

Es de suma importancia cuestionarse ¿por qué no disminuyen los presupuestos para espectáculos pirotécnicos, sino que los aumentan progresivamente? y ¿qué pudiéramos hacer para que se disminuya y ahí se mantenga? No creo que la respuesta sea tan complicada. Las municipalidades no son organismos dictatoriales ni absolutistas. Una de las principales labores de éstas es lograr que la gente se sienta a gusto en el lugar donde viven. De acuerdo con esto, si la gente da a conocer a su municipalidad que desea imperantemente bañarse en leche de coco, la municipalidad intentará hacer accesible la leche de coco a sus residentes.

Del mismo modo ocurre en la realidad; las municipalidades son conscientes de que sus residentes son gente aficionada a las grandes fiestas y a los grandes espectáculos Y actúan en consecuencia; les aseguran que tendrán mucha diversion, muchos fuegos artificiales. Mas ¿cómo puede un organismo representativo no hacer nada más que dejarse manipular por sus representados? ¿y si sus representados, en su superlativa ignorancia e inconsciencia piden fervorosamente bañarse en leche de coco todo el día y todos los días? ¿convertirá la municipalidad sus deseos en órdenes, sabiendo que no tendrán dinero ni siquiera para comer?

La respuesta es, por lo tanto, muy sencilla, es evidente. El poder reside en nosotros. Demostrémosle a nuestras municipalidades que ya no continuaremos cegados en nuestra ignorancia. Mandémosles cartas demostrándoles nuestro descontento. Hagámosles saber que estamos dispuestos a avanzar, a poner en marcha los motores de la evolución social. Difundamos nuestras ideas entre nuestros amigos, incitándolos a tomar iniciativas. Lo último que debieramos hacer es callar, pues de esta manera pondríamos los clavos en el ataúd del desarrollo y del bienestar.

Anuncios

Poesía Política

octubre 15, 2007

CRISTO DEL ELQUI SE LANZA CONTRA LOS PATRONES DESVERGONZADOS

Los patrones no tienen idea
quieren que les regalen el trabajo
nunca se ponen en el lugar del obrero

Píqueme esa leñita maestro
cuándo me va a matar esos ratones
anoche no pude dormir otra vez
hágame brotar agua de la roca
la Sra. tiene que ir a un baile de gala
hay que bajar al fondo del mar
un puñado de perlas X favor

otros son + carajo todavía
plánchame esa camisa desgraciado
anda a buscarte un árbol al bosque güeón
arrollídate mierda
anda a arreglar los tapones

¿Y si me electrocuto?
¿Y si la roca se me viene encima?
¿Y si me cruzo con el león en el bosque?
eh!
eso no tiene nada de particular
eso no tiene la menor importancia

lo verdaderamente importante
es que el caballero pueda leer el diario trancuilo
bostezar a su regalado gusto
oír música clásica X el campeonato

quel obrero se rompa la crisma
que se mande guardabajo
mientras está soldando una viga de fierro
nada de qué admirarse
estos rotos son unos pajarotes

que se valla a la punta de su madre
y después yo no sé lo que pasó
no se imagina cuánto lo siento sra.
2 o 3 golpecitos en la espalda
y una viuda con sus 7 pajaritos a la miseria

Poesía Política – Nicanor Parra